25 de agosto de 2012

# 2 ~

Aveces derrepente siento que nadie me entiende, que todo se vuelve en mi contra, todo me agobia, pago con la gente que mas quiero, lo que noto sin motivo entonces ni siquiera siento lo que digo. Camino triste cabizbajo y seria, no necesito nada, déjame estar sola enserio. Cuanto estoy a solas pienso en quitarme del medio, me juro a mi misma sonreír pero no hay remedio. Aveces no consigo deshacerme de esta culpa, trato de seguir luchando pero aveces paso, es tan duro despertar y ver que nada cambia, que todo cuando hagas sera tan solo fracaso. A veces miro todo, cuanto tengo y no me basta, me da miedo seguir avanzando, creciendo, sufriendo cada día por el amor y la plata, porque se que nada es para siempre y que todo se gasta. Intento mejorar como persona cada dia, hablo conmigo y me digo siempre "reacciona"; me propongo demasiadas metas en mi vida, pero nada cambia, todo sigue igual, nada funciona, me pregunto absurdamente cosas que no entiendo: ¿Cual es mi lugar?¿A donde voy?¿Que estoy haciendo?. Siguen pasando los años y voy comprendiendo que lo único que se larga y no vuelve nunca el tiempo. [Mi mundo no gira y me cuesta sentir, el sol ya no brilla, no se a donde ir. Ya no se decidir mi manera de vivir y entre suspiros sola esperare a mi fin. Lagrimas me arañan y siento mi alma vacía, voces que me gritan que no existe una salida]. Me da rabia no poder ser como quiero ser, ver la vida de la forma que jamas la quise ver, actuar de otra manera, tener otro parecer, no hacer aquello que quiero por temor a perder, crecer, no darme cuenta, convertirme en otra cosa totalmente diferente aquello que prometí. Dije que nunca lo haria que ni lo imaginaria, un mal dia me despierto y admito que soy asi. Odio los domingos, no me gustan para nada, estan para recordar los errores que tuve, mis sueños se largan, se quedan entre las nubes ¿Quieres un consejo? pase lo que pase nunca dudes. Odio este presente, este momento, lo presiento, amanece como siempre luego queda anochecer. Cada domingo me recuerda ese tipo de persona con la que siempre he soñado y que nunca he podido ser. No puedo aliviarme, no intentes ayudarme, se que soy la responsable y nunca paro de culparme, no dejo de complicarme, pido largarme sola y si fuera así pediria que alguien viniera a buscarme, otro dia sin respuesta, sin nada para curarme, cada vez hay menos tiempo y no paro de preguntarme  que a aveces pienso que estoy loca y yo necesito expresarme, esta es la única manera que tengo para explicarme. Es muy duro seguir asi y... ¿que me queda?¿vivir soñando? no creo que se pueda. Duele cumplir años sin saber lo que me espera, muy poca alegría dentro, demasiada pena fuera. No funciona asi, funciona por impresiones, somos ilusiones, sensaciones y emociones. Se que pasare mi vida atada a una tristeza eterna pero el resto de la gente pensara que son canciones. ¡Quiero marcharme de aqui, saltar y vivir, escapar de esta depresión, dejar de sufrir, pasar del ayer, sonreir y hasta seguir caminando sin pensar en nada y tan solo fluir, notar que por una sola vez puedo ser feliz, ver a mi familia bien, escuchar que no se acaba, despertar con ilusión y que lo primero que vea cada mañana a mi lado solo sea su mirada, hacer feliz a mi hermano, que sepa que he logrado... que la frase de mi pecho nunca jamas la he olvidado! ¡Quiero vivir cada sueño, que por una vez se cumplan, que salgan las cosas bien y dejar de sentir la culpa, sentirme orgullosa, alegre y viva; que la tristeza y la pena sientan lo que yo he sentido, alcanzar cada promesa que hice un día conmigo misma y decir "se acabo porque ya lo he conseguido"!

24 de agosto de 2012

# 1 ~




Cuando somos pequeños vivimos en una burbuja. Nada es tristeza, sólo ríes, sólo juegas, todo se resume a tu infancia, y ¿Qué es la infancia? Pues la mayoría del tiempo se define como la felicidad absoluta. Cuando eres pequeño nada te preocupa, ríes por cualquier cosa, y da igual llorar delante de quién sea. Se vive en un sueño, puedes hacer lo que te nazca y si esto
 es malo se te escusa en que “eres un niño”. No existen mayores preocupaciones, quizás solo la pregunta habitual, ¿Mamá puedo salir a jugar?. Le haces gracia a los adultos, y la mayoría del tiempo sueles ser el centro de atención. Cuando estás comenzando a vivir, mamá siente angustia por verte con una rodilla lastimada, tú lloras si de verdad dolió, luego sigues jugando y todo queda en el olvido, una simple cicatriz.Tus padres son tus super héroes, tus ídolos. Pero creces y vas abandonando tu burbuja, no todo es sueño, no todo es feliz. Creces y te empiezas a dar cuenta que tus padres no son perfectos, que mamá no es una reina, papá no es super man. Tus hormonas revolucionan, y por esas cosas de la vida comienzan los sufrimientos. ¿Antes llorabas por una rodilla rota? Ahora puedes rajarte los brazos y ni siquiera lo notas, porque ningún dolor es comparable con el que llevas dentro. Oyes y ves cosas que tal ves no debieras. Comienzas a sentirte solo, aunque estés rodeado de gente. Puede no ser tu caso, pero si viene por problemas de familias, ninguna familia es perfecta. Con el paso de los años todo cambia, quizás ya no haces gracia a la gente, quizás no eres el centro de atención, todo gira… Despiertas de tu sueño, date cuenta que creciste.